Artículos publicados en El Progreso (IV)

«Las lesiones siempre llegan en mal momento» frase muy escuchada y muy certera. Además, suelen venir acompañadas de pensamientos negativos y de frustración como «por qué a mi», por ello, la psicología deportiva puede hacer aquí una gran labor, tratando de cambiar todo ese pesimismo por optimismo y fortaleza para volver a la competición aún más fuerte que cuando se ha abandonado.

Algo importante durante un periodo de lesión es buscar la motivación en cualquier aspecto que nos haga trabajar para volver lo antes posible y en la mejor forma, de este factor actitudinal va mi segundo artículo.

Por que a min 001 motivacion 003 la buena

Artículos publicados en El Progreso (III)

Estrés en competición y Valores, dos temas claves en la formación de jóvenes deportistas. Aprender a afrontar, tolerar, convivir e incluso disfrutar de esa presión que se siente en determinados momentos competitivos junto con una buena dosis de principios éticos y morales para su desarrollo pueden ser dos de las claves para una correcta y positiva progresión dentro del mundo del deporte.

Ansiedade Competitiva Valores 001

Artículos publicados en El Progreso (II)

Los dos artículos que siguen a continuación, ya han sido publicados en El Progreso y versan sobre la excesiva presión que ejercen algunos padres sobres sus hijos en el mundo del deporte de formación y cómo, en ocasiones, se olvida la finalidad principal, disfrutar. En el segundo artículo algunas pautas para pasar de ser un grupo a ser un verdadero EQUIPO!

Papa, so quero divertirmeDe grupo a EQUIPO

Artículos publicados en El Progreso (I)

En las siguientes entradas voy a ir colgando una serie de artículos que he publicado en la columna semanal de El Progreso, sobre Psicología Deportiva, en concreto Psicología del Deporte de base.

Los dos primeros versan sobre compaginar deporte y estudios durante las etapas de formación y sobre el desarrollo mental en el mundo del deporte.

Non podo ir o adestramento 001 Intelixencia Colectiva 001

¿Coaching o Psicología?

Me han preguntado varias personas cual es la diferencia entre Coaching y Psicología. La respuesta es sencilla, la primera es una herramienta de la segunda. Y entonces, ¿Por qué hay coach que no son licenciados en Psicología? El motivo es que la fuerza o capacidad del Coaching se ha desarrollado lo suficiente como para ser una técnica utilitaria para cualquier persona de cualquier ámbito y actualmente existe toda una corriente en la cual se estudia este método y obviamente, todo aquel que quiera conocerlo o especializarse puede hacerlo sin tener que pasar por 4 años de grado universitario previamente.

En resumen, el Coaching es Psicología, pero la Psicología es más que Coaching. Y ante la duda de cual es la mejor forma de desempeñar el trabajo en deporte, lo ideal es conocer bien el Coaching y otras técnicas de Psicología ya que a mayor número de recursos, mejor rendimiento obtendremos con nuestros deportistas.

Aún así, dejo aquí un vídeo de un psicólogo y coach deportivo, Joaquín Dosil, que explica perfectamente la diferencia entre ambas.

Educación a través de valores en la base

Este post es el primero de una serie de colaboraciones que voy a ir subiendo al blog, para tratar de enriquecer desde diversas áreas y especialidades el conocimiento sobre la materia de Psicología en el Deporte.

En este caso, la primera colaboración es del entrenador de fútbol sala, Álvaro González, entrenador en F.S. Sant Just Desvern.

El entrenamiento en las categorías base del fútbol sala y de cualquier deporte es una responsabilidad importante. A priori, podríamos pensar que entrenar un equipo de base entraña menor dificultad a nivel técnico-táctico, pero en realidad, requiere de un buen conocimiento a nivel psicológico y educativo para hacerlo correctamente. Debido a la poca madurez del jugador en categorías como prebenjamines, benjamines o alevines la enseñanza técnico-táctica es muy importante pero de nivel básico en cuanto a contenido teórico. El entrenador debe tener en cuenta la etapa evolutiva por la que está pasando el niño o la niña para adecuar la enseñanza del contenido técnico-táctico a esta edad concreta. En edades tempranas parece claro que los niños deben divertirse aprendiendo y también recibir el aprendizaje experiencial de los valores más positivos que les ofrece el deporte.

Los entrenadores y en colaboración con estos también los padres, y otras figuras presentes en los clubes deportivos, son medios para transmitir estos valores y asegurar su cumplimiento. Es importante amoldarse a las características del grupo para la transmisión de los valores. Algunos de estos valores son:

– Compañerismo: El entrenador debe conseguir una buena cohesión en el grupo mediante juegos divertidos de colaboración trabajando en equipo o por parejas. También puede ser importante educar a los jugadores para animar al compañero cuando este falla en un partido o en un  entrenamiento. Al principio se puede poner como una norma y poco a poco se creará un buen clima y los jugadores lo harán por voluntad propia.

– Generosidad y solidaridad: Se deben crear ejercicios donde los jugadores solamente puedan ganar si son generosos y solidarios con su compañero. En estas edades debemos hacerles entender que en un deporte de equipo como el fútbol sala, en este caso, el individuo se hace importante con el grupo. No pierde un jugador sino un equipo y no gana un jugador sino un equipo. En estas edades se viene del egocentrismo inicial del niño y, por lo tanto, es importante empezar a educarlos en ello.

– Valentía competitiva: En estas etapas no podemos crear jugadores cobardes que no se arriesgan en el uno contra uno, por ejemplo, con esto fomentaremos que ellos mismos perciban su error. Debemos premiar al jugador que arriesga y experimenta en el juego siempre pensando en el bien del grupo. Si vamos a buscar otros objetivos como la victoria a cualquier precio estaremos formando jugadores mediocres que aprenderán a esconderse y a deshacerse del balón rápido para no errar. En nuestra mano está mediante nuestros refuerzos ayudar o mermar al jugador. Además, con esto fomentamos que los niños desarrollen una serie de estrategias propias de afrontamiento para cualquier tipo de situación.

– Respeto: Al rival, a los compañeros, al entrenador y al estamento arbitral , etc. Es muy importante que desde su formación aprendan a respetar al rival aprendiendo a ser correcto en la derrota pero también en la victoria. Aprender a respetar la autoridad del entrenador en el día a día y también la del estamento arbitral el día de partido.

– “Fair play”: Entrenamiento a entrenamiento y partido a partido debemos enseñar la nobleza del deporte, debemos exigir y fomentar la práctica del “fair play” o juego limpio en nuestros jugadores. Tanto entrenadores como padres debemos ser ejemplares en este aspecto. El deporte es una importante herramienta de educación en el civismo y en el respeto a las normas de convivencia.

– Diversión: Capacidad para disfrutar del deporte y de la alegría que produce el mismo. Debemos enseñar a los niños a disfrutar del cosquilleo en el estómago en las horas previas al partido. No deben asociar competición con pánico y miedo a fallar o hacer el ridículo, eso sería contraproducente. Debemos enseñar a los jugadores a no presionarse demasiado a disfrutar del partido y de la competición. El día de partido debe ser lo más esperado de la semana y no una preocupación que produzca malestar.

Estos son algunos de los puntos que considero importantes en la educación en valores de las categorías inferiores del fútbol sala y que seguramente serían aplicables a muchos otros deportes. Existen otros valores que no he nombrado, cada entrenador tendrá los suyos propios, pero lo más importante es que debemos entender que como entrenadores en la base somos educadores y por lo tanto debemos hacer uso correcto del deporte como herramienta para educar.

El siguiente vídeo muestra un derbi de la base entre el FC Barcelona – RCD Español, el resultado iba empate y un jugador del Barcelona se lesiona, el Español hecha el balón fuera. Luego el español exige la devolución del balón pero un jugador del Barcelona no se entera aprovecha el ataque y marca gol. Rápidamente el entrenador barcelonista demanda que dejen que el Español iguale el partido de nuevo. Sin duda un gran ejemplo de “fair play” en la base.

 

 

 

El Fútbol: Dinero, fama, estatus social, calidad de vida …Personas

El mundo del fútbol se rodea habitualmente de un halo de percepciones y sensaciones en las que parecen predominar grandes sueldos, cantidades inimaginables de patrocinios empresariales, un estatus social elevado por tener ciertas ventajas o comodidades propiciadas principalmente por el propio importe de las cuentas bancarias, ilusión y bienestar por estar trabajando o realizando una actividad que se desea y otros aspectos de carácter positivo, que existen pero detrás de los cuales suelen existir también otras realidades.

Esta realidad es, en ocasiones, futbolistas que no son felices (porque no juegan todo lo que desearían, porque no cobran tanto como sus compañeros, porque no se sienten cómodos en el equipo en el que están, porque están alejados de sus familias, porque viven solos o con gente que no conocen, porque tiene problemas personales, etc.), chavales que no llegan a dónde aspiraban llegar, deportistas que se sienten simples marionetas o con futuro incierto, familias que tienen que soportar los efectos negativos de la exposición pública, en conclusión, situaciones que entran dentro de la normalidad en sus vidas.

Recientemente, ha salido en la prensa el caso de un jugador del Athletic de Bilbao, que ha tenido que regresar de su cesión en el RCD Mallorca, por un cuadro de estrés. Al parecer, el jugador empezó bien su período en el club balear pero llevaba dos meses contando poco para su entrenador. En el último partido, éste le dio la oportunidad de ser titular pero a los 50 minutos de partido tuvo que ser sustituido porque tras recriminarle una acción puntual se bloqueó. Al salir del campo no pudo contener las lágrimas y el final de la historia es el mencionado más arriba.

Este caso me recuerda a otros acontecidos hace poco tiempo, como son el de Asier Illarramendi, jugador del Real Madrid, cuya presión durante su período de adaptación a su actual equipo, ha afectado al rendimiento que se le esperaba y le  ha provocado un estrés demasiado elevado que le afecta para poder dar su máximo nivel. Y el caso de Kiko Femenía, jugador de la cantera del Hércules CF, que sufrió un ataque de ansiedad el día que hizo su debut en Primera División.

Este tipo de situaciones ocurren más a menudo de lo que parece, aunque no suelen salir a la luz pública, y son situaciones que pueden considerarse normales en el funcionamiento de cualquier equipo, ya que los futbolistas son personas, más allá de millones, fama y buena vida. Además, deben ser atajadas y tratadas de la manera adecuada para poder conseguir el objetivo último de cualquier equipo, que es el rendimiento deportivo.

 

 

 

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